FACULTAD DE PSICOLOGÍA FUNCIONAMIENTO FAMILIAR Y BIENESTAR PSICOLÓGICO EN ADOLESCENTES DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA PÚBLICA DE LIMA METROPOLITANA Línea de investigación: Psicología de los procesos básicos y psicología educativa Tesis para optar el título profesional de Licenciada en Psicología con mención en Psicología Clínica Autora: Alejos Godoy, Judith Marlene Asesor: Mendoza Huamán, Vicente Eugenio ORCID: 0000-0003-1946-6831 Jurado: Figueroa Gonzales, Julio Córdova Gonzales, Luis López Odar, Dennis Lima - Perú 2024 RECONOCIMIENTO - NO COMERCIAL - SIN OBRA DERIVADA (CC BY-NC-ND) 25% INDICE DE SIMILITUD 25% FUENTES DE INTERNET 7% PUBLICACIONES 14% TRABAJOS DEL ESTUDIANTE 1 6% 2 3% 3 3% 4 1% 5 1% 6 1% 7 1% 8 1% FUNCIONAMIENTO FAMILIAR Y BIENESTAR PSICOLÓGICO EN ADOLESCENTES DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA PÚBLICA DE LIMA METROPOLITANA INFORME DE ORIGINALIDAD FUENTES PRIMARIAS repositorio.unfv.edu.pe Fuente de Internet hdl.handle.net Fuente de Internet repositorio.uladech.edu.pe Fuente de Internet Submitted to Universidad Nacional Federico Villarreal Trabajo del estudiante repositorio.ucv.edu.pe Fuente de Internet www.researchgate.net Fuente de Internet repositorio.usmp.edu.pe Fuente de Internet docplayer.es Fuente de Internet FACULTAD DE PSICOLOGÍA FUNCIONAMIENTO FAMILIAR Y BIENESTAR PSICOLÓGICO EN ADOLESCENTES DE UNA INSTITUCIÓN EDUCATIVA PÚBLICA DE LIMA METROPOLITANA Línea de investigación: Psicología de los procesos básicos y psicología educativa Tesis para optar el Título Profesional de Licenciada en Psicología con mención en psicología clínica Autora: Alejos Godoy, Judith Marlene Asesor: Mendoza Huamán, Vicente Eugenio (ORCID: 0000-0003-1946-6831) Jurado: Figueroa Gonzales, Julio Córdova Gonzales, Luis López Odar, Dennis Lima – Perú 2024 ii Dedicatoria A mi mamá, por mi educación y por estar presente en cada etapa de mi vida. A mi hermana, a mis tíos y abuelos maternos, por ser mi red de apoyo en todo momento, especialmente en mi etapa universitaria. A Robert Torres, por su amor, apoyo y motivación en la elaboración de la presente tesis. iii Agradecimiento A Dios, por brindarme salud y permitirme seguir avanzando en esta etapa de mi vida profesional. A mi asesor Vicente Mendoza, por los conocimientos brindados, por el seguimiento y guía en la elaboración de la presente tesis. A la Universidad Nacional Federico Villarreal, principalmente a mis docentes, quienes contribuyeron en mi formación profesional, brindándome conocimientos teóricos y prácticos para poder ejercer mi profesión con vocación de servicio. iv ÍNDICE Resumen viii Abstrac ix I. Introducción 10 1.1 Descripción y formulación del problema 11 1.2 Antecedentes 13 1.3 Objetivos 21 - Objetivo general 21 - Objetivos específicos 21 1.4 Justificación 22 1.5 Hipótesis 23 - Hipótesis general 23 -Hipótesis específicas 23 II. Marco teórico 24 2.1 Bases teóricas sobre la adolescencia 24 2.2 Bases teóricas sobre el funcionamiento familiar 28 2.3 Bases teóricas sobre el bienestar psicológico 31 III. Método 36 3.1 Tipo de investigación 36 3.2 Ámbito temporal y espacial 36 3.3 Variables 36 3.4 Población y muestra 37 3.5 Instrumentos 39 3.6 Procedimiento 46 v 3.7 Análisis de datos 46 3.8 Consideraciones éticas 47 IV. Resultados 48 V. Discusión 53 VI. Conclusiones 58 VII. Recomendaciones 59 VIII. Referencias 60 IX. Anexos 71 vi Lista de tablas Número Página Tabla 1. Descripción de la muestra de investigación 40 Tabla 2. Índice de homogeneidad corregido de los ítems del FACES III 44 Tabla 3. Índice de alfa de Cronbach de las dimensiones del FACES III 45 Tabla 4. Índice de homogeneidad corregido de los ítems del BIEPS-J 46 Tabla 5. Índice de alfa de Cronbach de la escala del BIEPS-J 47 Tabla 6. Índice de alfa de Cronbach de las dimensiones del BIEPS-J 48 Tabla 7. Frecuencias y porcentajes de los niveles de funcionamiento Familiar 50 Tabla 8. Frecuencias y porcentajes de los niveles de bienestar psicológico 50 Tabla 9. Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro- Wilk del bienestar psicológico, según sexo, de los adolescentes 51 Tabla 10. Comparación del bienestar psicológico, según sexo, de los Adolescentes 51 Tabla 11. Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk del funcionamiento familiar, según sexo, de los adolescentes 52 Tabla 12. Comparación del funcionamiento familiar, según sexo, de los Adolescentes 52 vii Tabla 13. Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk del funcionamiento familiar y el bienestar psicológico 53 Tabla 14. Coeficiente de correlación entre el funcionamiento familiar y el bienestar psicológico 53 Tabla 15. Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk de las dimensiones del funcionamiento familiar y bienestar psicológico 54 Tabla 16. Coeficiente de correlación entre las dimensiones del funcionamiento familiar y el bienestar psicológico 54 viii Resumen El objetivo de la presente investigación fue establecer la relación entre el funcionamiento familiar y el bienestar psicológico en adolescentes de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. Se empleó un diseño no experimental de tipo descriptivo correlacional. La muestra estuvo conformada por 131 estudiantes de tercero, cuarto y quinto año de secundaria, cuyas edades se encuentran entre los 14 y 18 años. Se empleó un muestreo no probabilístico por conveniencia. Para la medición de variables se hizo uso de la Escala de evaluación de la cohesión y de la adaptabilidad familiar (FACES III) de Olson, Joyce y Lavee, la Escala de bienestar psicológico para adolescentes (BIEPS-J) de Casullo y Castro y una ficha sociodemográfica. De acuerdo con los resultados se obtuvo una correlación positiva baja y estadísticamente significativa entre el funcionamiento familiar y el bienestar psicológico, a su vez se, encontró que los niveles medio y alto son los que predominan en el funcionamiento familiar de los adolescentes, ambos con un 36.6% y a nivel del bienestar psicológico prevalece un nivel bajo con un porcentaje de 42.7%. Palabras clave: funcionamiento familiar, bienestar psicológico, adolescencia, familia ix Abstract The main objective of my research was to determine the relationship between family functioning and psychological well-being in adolescents from a Public Educational Institution in Metropolitan Lima. A non-experimental descriptive correlational design was used. The sample consisted of 131 students from the third, fourth and fifth year of high school, whose ages ranged between 14 and 18 years. Non-probability sampling was used for convenience. The instruments used were the Family Cohesion and Adaptability Assessment Scale (FACES III) by Olson, Joyce, and Lavee, the Psychological Well-Being Scale for Adolescents (BIEPS- J) by Casullo and Castro, and a sociodemographic file. The results obtained show a low and statistically significant positive correlation between family functioning and psychological well- being, in turn, it was found that the medium and high levels are the ones that predominate in the family functioning of adolescents, both with 36.6% and the level of psychological well- being that prevails is the low level with 42.7%. Keywords: family functioning, psychological well-being, adolescence, family 10 I. INTRODUCCIÓN La familia simboliza la base principal de la sociedad, donde se va desarrollando las primeras interacciones con otras personas. Iglesias (2016), refiere que mediante la comunicación entre los miembros que conforman, se establece una relación de afecto, normas y límites que permanecen durante cada etapa del ciclo vital, siendo estos, fundamentales para lograr un adecuado desarrollo posterior. La presente investigación tuvo como grupo de estudio a la adolescencia, donde el funcionamiento familiar juega un papel importante, podríamos decir que si se presenta un funcionamiento positivo el adolescente tiende a desarrollarse de manera óptima, Soria (2010 citado en Álvarez y Salazar, 2018), señala que el entorno familiar, beneficia la interacción con el medio que nos rodea, generando así conductas favorables. Asimismo, el bienestar psicológico cumple un papel muy importante, ya que, sentirse bien emocionalmente permitirá a los adolescentes desenvolverse de forma adecuada en su entorno y adquirir ciertos recursos que les servirá de ayuda para el manejo de situaciones que puedan afectar su bienestar emocional. Ryff (1989 citado en Díaz et al., 2020) De acuerdo a lo expresado líneas anteriores y en base al objetivo del presente estudio se describe en el capítulo uno, el planteamiento del problema y las investigaciones que aportan como antecedente, se continúa con los objetivos y las hipótesis. El capítulo dos, desarrolla las bases teóricas sobre las variables estudiadas, lo cual sustenta la presente tesis. Finalmente, el capítulo tres, describe el método, tipo de investigación y diseño; se describe también la población y muestra; se delimitan ambas variables y los instrumentos de evaluación. Asimismo, se expone el procedimiento para la recolección y análisis de datos, teniendo en cuenta las consideraciones éticas y lo necesario para el desarrollo de este estudio. 11 1.1 Descripción y formulación del problema El funcionamiento familiar se define como la conexión emocional entre los integrantes de una familia y la capacidad que poseen para el cambio y adaptación a situaciones difíciles. (Ávalos y Samada, 2020) Moreno y Chauta (2012) señalan que cuando las relaciones familiares se debilitan, generan conductas inadecuadas en los adolescentes, lo cual, impide que se genere un funcionamiento positivo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2019) adolescentes con edades entre 12 y 17 años, conforman el 32,4% de la población peruana. Este periodo de cambios físicos y emocionales es también una etapa de grandes oportunidades, sin embargo, este grupo etario atraviesa por un periodo vulnerable, por lo se encuentran propensos a situaciones en riesgo, por ello, el rol que cumple la familia toma suma importancia, principalmente en este periodo de transición. La presencia de factores de riesgo que inciden en el bienestar y salud mental de los adolescentes, pueden repercutir de manera negativa en su desarrollo, impidiendo un adecuado desenvolvimiento en su entorno, así como también el poder llevar una vida plena. (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2021) En base a ello, resulta importante mencionar las situaciones que con mayor frecuencia enfrentan las y los adolescentes de nuestro país; una de ellas es el embarazo adolescente, donde hasta el año 2014/205, madres primerizas o en estado de gestación representan el 13,6% de la población. (INEI, 2019) Por otro lado, encontramos las infecciones de trasmisión sexual (ITS) donde el 98.9% de contagio del VIH se da por vía sexual, y son los varones los más afectados entre las edades 12 de 15 a 19 y de 20 a 29 años. (Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades [CDC MINSA], 2018) Otra situación de riesgo es la violencia familiar y escolar, donde el 40,5% de los adolescentes entre 12 y 17 años fue víctima de maltrato físico o psicológico en el hogar y dentro del ámbito escolar, el porcentaje fue 44,7%; ambos entre los años 2019 y 2020. (INEI, 2020) El alcoholismo y drogadicción, son otras de las dificultades más frecuentes que enfrentan los adolescentes, siendo 13 años la edad promedio en el que se inicia el consumo. (Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas [DEVIDA], 2013) Palacios y Andrade (2008 citados por Ochoa et al., 2016), señalan que una de las problemáticas principales y que conlleva a los adolescentes a mostrar o involucrarse en conductas de riesgo, es la falta de comunicación con los padres. Por ello, es importante fomentar en el adolescente valores y principios mediante una relación positiva. Esta información es complementada por Rodríguez et al. (2015), quien señala que la comunicación juega un papel primordial en la funcionalidad familiar y que esta variable, puede desencadenar conductas positivas o negativas en los adolescentes. En la actualidad el 29.6% de los adolescentes dentro del rango de edad de 12 a 17 años son propensos a algún problema de salud emocional; ello se debe a la falta de relaciones positivas entre padres e hijos, lo cual genera preocupación, ya que estos vínculos han presentado un mayor deterioro debido a la pandemia (Covid 19), colocando en riesgo el bienestar psicológico de este grupo etario. (Ministerio de Salud [MINSA], 2021) La OMS (2021), señala que por cada 7 adolescentes entre los 10 y 19 años (14%), uno padece algún trastorno mental, indicando que mientras más expuestos se encuentren a conductas de riesgo, mayores serán las consecuencias en su bienestar emocional. Asimismo, indica que dentro de los determinantes de una adecuada salud mental se encuentran la calidad 13 de vida y relacionales interpersonales favorables, por el contrario, un estilo de crianza autoritario, entorno violento y conflictos familiares dañarán seriamente su desarrollo. Mediante la revisión de la literatura, diversos estudios nos muestran que la mayor incidencia de factores de riesgo se presenta en adolescentes con edades de 14 a 17 años, por ello, se consideró dicha población para la realización del estudio. Finalmente, podemos decir que, siendo el funcionamiento familiar el lazo de emociones y conductas que se genera entre las personas que conforman una familia; y la adolescencia, una etapa de vulnerabilidad, expuesta a diferentes factores de riesgo que afectan su bienestar físico y mental; resulta primordial conocer la percepción que tienen los adolescentes de su entorno familiar y cómo este repercute en su bienestar psicológico y desarrollo posterior. Por ello, la familia debe estar preparada y mantener una comunicación adecuada con los adolescentes; debido a que ellos, como padres, son quienes principalmente promueven afecto, bienestar y seguridad en la relación con sus hijos y tienden a influir en la toma de decisiones, en el desarrollo de su autonomía, sus objetivos a nivel personal y puedan, asimismo, entablar relaciones sociales adecuadas que mantendrán en el futuro. En base a todo lo mencionado, me formulo la siguiente incógnita: ¿Existirá relación entre el funcionamiento familiar con el bienestar psicológico en adolescentes de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana? 1.2 Antecedentes Es importante recalcar que no se hallaron muchas investigaciones que relacionen las dos variables en sí. Sin embargo, redactaré aquellos estudios internacionales y nacionales donde se presentan variables de forma similar a las estudiadas o donde se encuentran presentes algunas de ellas. 14 1.2.1 Internacionales Montoya y Corona (2021), investigaron con el objetivo de analizar la asociación entre la dinámica funcional o disfuncional de la familia con el bienestar subjetivo de adolescentes y a su vez, identificar factores de protección. Fue un estudio transversal analítico con muestreo por conveniencia, la muestra la conformaron 102 adolescentes, sus edades se encuentran entre los 12 y 16 años. En este estudio, los test aplicados fueron la Prueba Psicológica de la Dinámica Familiar en Adolescentes, el Inventario de Bienestar Subjetivo en Jóvenes y un cuestionario de factores asociados. En cuanto a los resultados se obtuvo, de acuerdo a la frecuencia de niveles de bienestar subjetivo, que del total de personas evaluadas 9 (8.8%) obtienen un nivel bajo de bienestar subjetivo y 93 (91.2%) un alto nivel. Asimismo, en el análisis de las tablas de contingencia con ambas variables los adolescentes con dinámica familiar disfuncional obtuvieron un mayor porcentaje de bajo bienestar subjetivo, por otro lado, casi el total de los participantes con dinámica familiar funcional presentaron un alto bienestar subjetivo. En cuanto a la frecuencia de los niveles de dinámica familiar el 57.8% de adolescentes presentan una dinámica familiar funcional y el 42.2% una dinámica familiar disfuncional. Finalmente, concluyeron que la dinámica familiar contribuye de manera significativa en el bienestar subjetivo de los adolescentes y los factores protectores encontrados fueron una adecuada interacción entre los miembros de la familia, adecuados hábitos de alimentación y percepción de apoyo por parte de la familia. Álvarez y Salazar (2018), realizaron un estudio en Colombia, el cual tuvo como objetivo determinar la relación entre la valoración que tiene el adolescente sobre el funcionamiento familiar y su bienestar psicológico. Presentó un enfoque cuantitativo, de diseño no experimental y de tipo correlacional. La muestra estuvo conformada por 79 adolescentes con edades entre 11 y 20 años de edad, los instrumentos empleados fueron la Encuesta Sociodemográfica, las Escalas de APGAR familiar para adolescentes y la Escala de Bienestar 15 psicológico para adolescentes de María Martina Casullo (BIEPS-J). Los resultados encontrados muestran que el 66% de los participantes presenta disfunción familiar, predominando un nivel leve; en cuanto al nivel de bienestar, prevalece el nivel de bienestar psicológico medio con un 47%, seguido por un nivel alto con 33% y un nivel bajo con 20%. Finalmente, no se halló una relación estadísticamente significativa entre bienestar, nivel de funcionamiento familiar, el sexo y la edad (p>0.05). En Ecuador, Aguilar (2017) realizó un estudio cuyo objetivo fue determinar el funcionamiento familiar según el Modelo Circumplejo de Olson en adolescentes tardíos. Fue un estudio cuantitativo de tipo descriptivo y la muestra la conformaron 288 adolescentes, cuyas edades fluctúan entre 15 y 19 años. Para la recolección de información se utilizó el FACES III (Escala de evaluación de la Cohesión y Adaptabilidad Familiar). En los resultados podemos observar que, en cuanto a los niveles de funcionamiento familiar, el nivel que mayor predomina es el rango medio con 55,2%, seguido por el de familia extrema con 27,8% y por último el de tipo balanceada con 17%. Para las dimensiones de cohesión y adaptabilidad predomina la tipología familiar desligada con 36,1% y caótica con un 50,3%, respectivamente. Barcelata y Rivas (2016), realizaron un estudio con el fin de analizar la contribución de las dimensiones del bienestar psicológico en la satisfacción vital de adolescentes mexicanos. La selección de la muestra se realizó de manera no probabilística intencional, y estuvo conformada por 572 estudiantes con edades entre los 13 y 18 años, todos ellos pertenecientes a escuelas secundarias (de 13 a 15 años) y bachilleratos (de 16 a 18 años) públicos y privados de la ciudad de México; a su vez el 48.8% fueron participantes varones y el 51.2% mujeres. Las pruebas aplicadas fueron la Escala de bienestar psicológico para adolescentes, la Escala de evaluación afectivo-cognitivo de la vida y una cédula sociodemográfica del adolescente y su familia. De acuerdo a lo obtenido en resultados, los adolescentes presentaron valores por encima de la media en las dos variables de estudio, Por otro lado, se encontró relación 16 estadísticamente significativa entre las dimensiones del bienestar psicológico y la satisfacción con la vida (rango de r=.106 a .585); finalmente, se encontró que los predictores de la satisfacción en adolescentes tempranos y medios son la autoaceptación y el autocontrol; en la adolescencia temprana, son las relaciones positivas y el propósito de vida y en la adolescencia tardía, el proyecto de vida. Higuita y Cardona (2016), investigaron con el fin de evaluar la percepción de funcionalidad familiar, según los factores sociodemográficos, en adolescentes. La investigación es transversal analítica, se empleó un muestreo probabilístico y la muestra está integrada por 3.460 alumnos que cursan el décimo y undécimo grado de 18 instituciones educativas, las cuales fueron seleccionadas de forma aleatoria. Para la evaluación se empleó la Escala de Funcionalidad Familiar APGAR y de acuerdo a los resultados se mostró que 45,5% de los adolescentes pertenecen a familias monoparentales y el 6,6% con ausencia de ambos padres. En la percepción del funcionamiento familiar, el 69,4% de los participantes señalaron ser parte de hogares funcionales, mientras que el 30,6% de familias disfuncionales; de este último tipo de familia, el 75,5% presenta un nivel de disfuncionalidad moderada y el 24,5% un nivel grave. Finalmente, la relación de las características sociodemográficas y el grado de percepción de funcionalidad familiar, mostró diferencias estadísticamente significativas con la edad, grado de estudio de los padres, tipo de zona y tipo de familia. 1.2.2 Nacionales Cruz (2021), desarrolló una investigación con el objetivo de describir y comparar los niveles de funcionamiento familiar en adolescentes que son atendidos por consulta externa en el servicio de psicología de un hospital militar, según sexo. Se empleó el diseño descriptivo- comparativo con una muestra de 160 adolescentes, conformada por el 62.5% de varones y el 37.5% de mujeres, cuyas edades varían entre los 11 y 19 años. Para la medición de la variable 17 se hizo uso de la Escala de Evaluación de Cohesión y Adaptabilidad Familiar Faces III. Los resultados muestran que, para el nivel de cohesión, el 37.5% de los participantes posee familia conectada y el 15% dispersa. Para el nivel de adaptabilidad, la mayoría de participantes cuenta con una familia de tipo rígida (37.5%) y el otro porcentaje con una familia caótica (6.9%). Asimismo, la mayor cantidad de adolescentes percibe un nivel de funcionalidad familiar media (41.9%). Finalmente, los resultados muestran que no existe diferencias significativas en el funcionamiento familiar según el sexo (p>0.05), las mujeres obtuvieron una funcionalidad de tipo medio (43.3%) y con respecto a los hombres la mayoría de los evaluados percibe un funcionamiento de tipo balanceado (42.0%). Estrada y Gallegos (2020), realizaron un estudio cuyo objetivo fue determinar la relación que existe entre el funcionamiento familiar y la adicción a las redes sociales en estudiantes de una institución educativa pública. Se desarrolló un estudio cuantitativo, de diseño no experimental y de tipo correlacional. La muestra fue seleccionada bajo muestreo probabilístico; se contó con 195 escolares de 4to y 5to de secundaria. La medición de las variables se realizó mediante las pruebas FACES III y el Cuestionario de Adicción a Redes Sociales. Los resultados muestran que el 50.7% de escolares perciben un funcionamiento familiar medio, el 31.3% tiene una percepción de funcionalidad extremo y el 18% equilibrado. En cuanto a la segunda variable, 40% de los adolescentes posee un nivel alto de adicción a las redes sociales, mientras que el 15,9% alcanza un nivel bajo. Finalmente, se obtuvo que existe una relación inversa y significativa entre ambas variables de estudio (rs= -0,843; p=0,000<0,05); llegando a concluir que inadecuados niveles de funcionalidad familiar se relacionan con un alto nivel de adicción a las redes sociales. Estrada y Mamani (2020), investigaron con el objetivo de determinar la relación entre el funcionamiento familiar y niveles de logro de aprendizaje en estudiantes de una Institución Educativa Pública. El estudio fue realizado bajo un enfoque cuantitativo, de diseño no 18 experimental y de tipo descriptivo correlacional, la muestra se obtuvo mediante muestreo probabilístico y la conformaron 98 estudiantes de 5to y 6to grado de primaria. Los instrumentos empleados fueron la Escala de Evaluación de Cohesión y Adaptabilidad Familiar (FACES III) y el acta consolidada de evaluación integral del nivel primario. Como resultado se observa que más de la mitad de los estudiantes (58,3%) obtuvieron un funcionamiento familiar de rango medio, el 33,3% presentan un funcionamiento familiar extremo y un menor porcentaje (8,3%) presenta un funcionamiento familiar equilibrado; por otro lado, en la variable logro de aprendizaje, se observa que el 66.7% de estudiantes del 5to y 6to grado presentan un aprendizaje en proceso de logro, un 23,3% alcanzaron el logro de aprendizaje esperado y el 10% de los se encuentran en proceso de desarrollo. Finalmente, en la relación de ambas variables, existe correlación moderada, directa y significativa (p=0,000<0,05), llegando a la conclusión que cuando el funcionamiento familiar es percibido de forma adecuada, los logros de aprendizaje serán mayores. En un estudio realizado por Zavala (2020), se buscó contrastar los niveles de bienestar psicológico de acuerdo a los estilos de crianza. Emplearon un diseño no experimental transversal de tipo descriptico comparativo, donde el muestreo fue de tipo probabilístico causal. La muestra presentó un total de 286 adolescentes pertenecientes a colegios estatales de Lima Metropolitana y con edades entre los 13 y 17 años, siendo el 53.8% mujeres y el 46.2% varones. Los instrumentos que se emplearon para la evaluación fueron la Escala de Bienestar Psicológico para Adolescentes (BIEPS-J) y la Escala de Estilos de Crianza. De acuerdo a los resultados se observa que el estilo de crianza que prepondera en los escolares es de tipo democrático con un 80.42% y el nivel de bienestar psicológico que prevalece es de tipo alto, siendo un 35.70% de la muestra. Asimismo, en el caso de los estudiantes de padres con un estilo de crianza democrático (39.10%) presentan mayor bienestar psicológico, mientras que 19 alumnos con padres que presentan un estilo de crianza negligente (77.80%) se encuentran con un nivel de bienestar psicológico bajo. Veragaray y Benavides (2020), desarrollaron un estudio cuantitativo, cuyo objetivo fue encontrar la relación entre el funcionamiento familiar y el bienestar psicológico en estudiantes de una Institución Educativa. Emplearon un diseño no experimental, transversal y correlacional, se seleccionó a los participantes por medio de un muestreo probabilístico, siendo la muestra 350 escolares entre mujeres y varones, donde sus edades varían entre los 13 y 17 años, las pruebas psicológicas utilizadas fueron la Escala de Bienestar Psicológico de Carol Ryff y la Escala de Evaluación de la Cohesión y Adaptabilidad familiar FACES III. De acuerdo a los resultados obtenidos, el 56.1% de estudiantes perciben un funcionamiento familiar situado en rango medio y en cuanto a las dimensiones, el tipo de cohesión que predomina es el tipo separada (39.7%) y para la adaptabilidad, el mayor porcentaje presenta el tipo caótica (35.8%). Asimismo, de acuerdo a la relación entre ambas variables no existe relación significativa (p>0.05); sin embargo, la relación significativa se encuentra entre la autoaceptación y la funcionalidad familiar (p<0.05). Finalmente, los autores concluyen que ambas variables son independientes, asimismo, dan a conocer una posible variable explicativa denominada resiliencia. Olivera et al. (2019), investigaron sobre la influencia de la funcionalidad familiar en la depresión de adolescentes en un colegio particular de Lima. Los autores emplearon el diseño no experimental, transversal y de tipo correlación causal. La muestra la conformaron 91 estudiantes entre hombres (51%) y mujeres (49%) cuyas edades oscilan entre los 12 y 17 años. A su vez, para la medición de variables, hicieron uso de la Escala de Evaluación de Cohesión y Adaptabilidad familiar (FACES IV) de Olson y el Inventario de Depresión de Beck (IDB-II). Los resultados muestran, en cuanto a la variable depresión, que el 51,6% obtuvieron depresión mínima y el 8.8% depresión severa. En cuanto a la funcionalidad familiar, 31 personas 20 obtuvieron un nivel bajo y 60 participantes mostraron un nivel intermedio; de aquellos participantes que presentaron funcionalidad baja, el 35.5% manifiesta depresión mínima y el 16,1% depresión de tipo severa; asimismo, el 60% de los que perciben funcionalidad intermedia, muestra depresión mínima y el 5% depresión severa. Finalmente, se llegó a la conclusión que aquellos con una menor funcionalidad familiar se encuentran propensos a padecer mayores síntomas de depresión. Ramírez (2019), realizó un estudio en el que busca describir el bienestar psicológico en alumnos de secundaria pertenecientes a un colegio en el distrito del Rímac, la investigación fue realizada bajo un diseño no experimental de tipo descriptivo, donde la muestra la conformaron 117 escolares de aproximadamente 14 años, quienes fueron evaluados con la Escala de Bienestar Psicológico para Jóvenes (BIEPS-J). Se encontró un puntaje promedio en el bienestar psicológico y no se hallaron diferencias significativas entre varones y mujeres; asimismo, las áreas en las que se obtuvo puntuaciones más altas son en el área de control de situaciones (n=9.93) y vínculos psicosociales (n=7.98), asimismo, se obtuvo un resultado esperado en la escala de proyectos (n=7.75) y un menor puntaje en aceptación de sí mismo (n=7.34). Villarreal y Paz (2017), buscaron analizar las diferencias significativas existentes entre las dimensiones de cohesión y adaptabilidad de acuerdo al tipo de composición familiar que poseen. Se empleó el diseño no experimental donde la muestra es no probabilística, integrada por 428 adolescentes pertenecientes a 5to de educación secundaria, estudiantes de un colegio nacional del Callao, entre varones (n=242) y mujeres (n=186) quienes se encuentran entre los 14 y 18 años. Para la medición de variables emplearon la escala de evaluación de la cohesión y la adaptabilidad familiar (FACES III) y un cuestionario ad hoc para hallar la tipología familiar (nuclear, anuclear y monoparental). Al analizar las relaciones familiares se muestran diferencias significativas en los lazos emocionales de los participantes que integran las familias de tipo nucleares y anucleares (p<.001), y de aquellos que forman parte de familias extensas y 21 anucleares (p<.001). Por otro lado, en los tipos de familia las diferencias entre la cercanía emocional solo en adolescentes que integran las familias de tipo nucleares y anucleares, se mantiene (p=.003), predominando en las familias nucleares. Con ello los investigadores llegan a la conclusión que la composición de la familia contribuye en la interacción y vinculación emocional de los integrantes. 1.3 Objetivos Objetivo general • Determinar la relación del funcionamiento familiar con el bienestar psicológico en adolescentes de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. Objetivos específicos 1. Medir los niveles de funcionamiento familiar en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 2. Medir los niveles de bienestar psicológico en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 3. Comparar el funcionamiento familiar en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria, según sexo, de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 4. Comparar el bienestar psicológico en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria, según sexo, de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 5. Determinar la relación entre las dimensiones del funcionamiento familiar con las dimensiones del bienestar psicológico en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 22 1.4 Justificación La presente tesis está basada en una población vulnerable, adolescentes, ellos se encuentran en cambios constantes, físicos y emocionales, y que además se encuentran expuestos a diferentes conductas de riesgo que pueden afectar su bienestar y desarrollo posterior; es por ello, que resulta sustancial indagar sobre la dinámica familiar actual de dicha población, así como también la relevancia que tiene la familia y su funcionamiento en el desarrollo del bienestar psicológico; siendo este un tema bastante estudiado y de gran relevancia durante los últimos años, debido a que implica potencializar habilidades y alcanzar logros positivos que puedan contribuir en su desarrollo, así como también hacer frente a situaciones adversas que suelen presentarse durante el ciclo de vida. Esta investigación contribuirá a obtener un mayor conocimiento sobre la adolescencia y su entorno familiar, lo cual será de gran aporte para el desarrollo futuro de la población adolescente, asimismo, creará conciencia en la comunidad sobre el desarrollo de una dinámica familiar adecuada y las consecuencias que podrían generarse si se ven expuestos a escenarios desfavorables. Es decir, lo obtenido como resultado de la investigación benefician a los adolescentes y sus familias, ya que son ellos, la base principal para un adecuado funcionamiento y desarrollo posterior. Los resultados que se obtenga de la relación entre las variables estudiadas, aportarán para futuras investigaciones como antecedente y base teórica, porque son muy pocas investigaciones que estudian las dos variables en sí. Finalmente, las conclusiones obtenidas en base a resultados de este estudio, aportarán a disminuir el riesgo al que se ve expuestos los adolescentes teniendo en cuenta que la base es una adecuada comunicación entre padres e hijos, asimismo, resultará de gran apoyo para la Institución Educativa, fomentando el desarrollo de diferentes programas preventivos, charlas 23 que aborden temáticas relacionadas y escuela para padres que estén orientados a la población y su entorno para que así puedan contribuir al desarrollo de nuevas técnicas y estrategias de acuerdo a lo recaudado en el presente trabajo de investigación logrando una mejora dentro de la dinámica familiar; todo ello con el fin de aportar en el desarrollo positivo del adolescente. 1.5 Hipótesis Hipótesis general • Existirá relación entre el funcionamiento familiar con el bienestar psicológico en estudiantes de 3ro, 4to y 5to de secundaria de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. Hipótesis específicas 1. Existirán diferencias significativas en el funcionamiento familiar de los escolares que cursan 3ro, 4to y 5to de secundaria, según sexo, de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 2. Existirán diferencias significativas en el bienestar psicológico de los estudiantes que cursan 3ro, 4to y 5to de secundaria, según sexo, de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 3. Existirá relación entre las dimensiones del funcionamiento familiar con las dimensiones del bienestar psicológico en los estudiantes que cursan 3ro, 4to y 5to de secundaria de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 24 II. MARCO TEÓRICO 2.1 Bases teóricas sobre la adolescencia 2.1.1 Definiciones Etapa que acontece entre los 10 y 19 años; donde el entorno desempeña un rol primordial para el desarrollo de hábitos que aporten en el bienestar mental. (OMS, 2021) Es un periodo de aprendizaje, donde el acompañamiento de la familia y el medio con el cual interactúan son cruciales en su desarrollo, lo cual permitirá que actúen con autonomía. (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF], 2020) Otros autores como, Jiménez et al. (2008), consideran a la adolescencia como un proceso de transición que involucra, además de cambios a nivel físico, emocional y social, una etapa donde la toma de decisiones es determinante para alcanzar la independencia y logros futuros. Por su parte, Borrás (2014) señala que también es un periodo de oportunidades, por lo que es de vital importancia brindarles soporte para que puedan hacer frente a situaciones adversas a las que puedan estar expuestos, y de esta manera contribuir en su desarrollo con el fin de motivarlos al logro de metas trazadas. En el área cognitiva, los adolescentes, presentan mayores cambios en el procesamiento de la información, donde comienza a desarrollarse un pensamiento abstracto, el desarrollo de juicios morales, mayor capacidad crítica, así como la elaboración del proyecto de vida. (Papalia et al., 2009) En el área emocional, él o la adolescente va definiendo un concepto positivo o negativo sobre sí mismo y sobre los demás; sus emociones son cambiantes, desarrolla también la empatía 25 y la interacción con sus pares, puede influir en su respuesta emocional. (Fernández, 2014; Colom y Fernández, 2009) Estas definiciones muestran esta etapa como un período de constantes cambios, donde el adolescente podría verse expuesto a diferentes situaciones de riesgo; estos cambios pueden variar, de acuerdo al ambiente donde se desenvuelvan. Es aquí donde la familia cumple un rol fundamental y es fomentar un adecuado desarrollo. 2.1.2 Etapas de la adolescencia Según lo planteado por UNICEF (2020), la adolescencia abarca tres etapas: la adolescencia temprana que va desde los 10 hasta los 13 años, la adolescencia media de 14 a 16 años y la adolescencia tardía que va desde los 17 años y podría extenderse hasta los 21 años. • Adolescencia temprana. En esta etapa surgen los cambios físicos, como crecimiento y desarrollo de órganos sexuales, estos cambios pueden generar preocupación y emociones cambiantes. A nivel social, empiezan a buscar mayor interacción con sus pares y se comportan de acuerdo a las normas establecidas. • Adolescencia media. Constante preocupación en su aspecto físico, buscan su independencia y suelen estar expuestos a diversas situaciones de riesgo. Surgen cambios a nivel psicológico y buscan formar su identidad. • Adolescencia tardía. Mayor pensamiento crítico, empiezan a tener mayor confianza en sí mismos y definen su identidad, se presenta un incremento en la preocupación por su futuro por lo que la toma de decisiones adquiere mayor importancia. 2.1.3 Conductas de riesgo en la adolescencia Fernández (2014) sostiene que, “la vida adolescente, tiene lugar a varias transformaciones que producen desorientación en diferentes aspectos” (p. 451). Es por ello que 26 muchos adolescentes, debido a la etapa que atraviesan, podrían verse expuestos a diversas situaciones que conllevan a distintas conductas de riesgo, las cuales pueden afectar su salud física y psicológica. Asimismo, Rosabal, et al. (2015), afirma que la adolescencia es vulnerable a las influencias del contexto o ambiente en el que se desenvuelven, y se encuentran más propensos a adquirir conductas de riesgo que afectan su desarrollo, esto generalmente se debe a factores como la edad. presión por parte de los pares y búsqueda de su autonomía. Por su parte, la OMS (2020), señala también que son las presiones sociales, las que podrían generar la adquisición de dichas conductas. De esta manera, refiere que pueden ser generadores de efectos positivos o negativos e influir en su salud mental. A su vez, resulta importante mencionar que, para Valenzuela et al. (2012) el bienestar adolescente es sumamente importante, ya que, si se exponen a conductas de riesgo que les generan consecuencias negativas a nivel físico y mental, los bajos recursos en el nivel de atención impedirán que se continúe con lo alcanzado en la etapa anterior y de esta forma, se vean afectados sus logros futuros. Las principales conductas de riesgo que suelen presentarse durante esta etapa, son las siguientes: A. Embarazo adolescente. Uno de los factores que influyen en un embarazo precoz es el entorno familiar, ya sea por cumplimiento inadecuado de sus funciones, conflictos e inadecuada comunicación con las figuras parentales, o la falta de información, lo cual influye en el desarrollo positivo de las adolescentes. (Urgilés et al., 2018) B. Infecciones de trasmisión sexual (ITS). La problemática mostrada anteriormente conlleva también a la obtención de diferentes Infecciones de Trasmisión Sexual (ITS), siendo una de las principales el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH). Reyes y 27 Ariel (2016), señalan que las ITS no detectadas y tratadas a tiempo, pueden tener repercusiones negativas en salud sexual y reproductiva, y a su vez consecuencias a nivel emocional. C. Alcoholismo y drogadicción. Otra de las dificultades por las que atraviesan los adolescentes es el consumo de alcohol y drogas, debido a encontrarse en una fase de formación y búsqueda de aceptación social, presentan una mayor vulnerabilidad al consumo de sustancias ya sea experimental o recreativa; cabe mencionar que, según estudios, el entorno familiar es uno de los ambientes principales para el inicio del consumo de bebidas alcohólicas. DEVIDA (2013) informa que es el alcohol la sustancia legal con mayor consumo por parte de estudiantes que se encuentran en etapa escolar; en el caso de las drogas ilegales, la marihuana registra el mayor consumo, y aquellas que registran una menor incidencia son los inhalantes, la cocaína, el éxtasis y la PBC. D. Violencia familiar. La violencia que existe dentro del hogar principalmente hacia los niños y adolescentes es considerada una de las mayores preocupaciones en el mundo, lo cual nos exhorta a tomar medidas de prevención y seguimiento debido a que, la gran mayoría de casos, han sido detectados dentro del área familiar, siendo justamente este el principal ámbito donde se debería preservar la salud de sus miembros brindándoles afecto y protección para poder generar un adecuado desarrollo y estado de bienestar entre sus miembros. Todo tipo de violencia genera consecuencias negativas, afectando su desarrollo en las diferentes áreas. Es por ello, que la familia debe cumplir con su rol de protección y promover el desarrollo del bienestar físico y emocional de sus miembros. (UNICEF, 2016) E. Delincuencia juvenil. La delincuencia u otro tipo de actos delictivos en la adolescencia, han presentado un incremento de cifras durante los últimos años, donde también se ha visto afectada la integridad de las personas, lo cual aumenta el nivel de preocupación dentro de la sociedad. (Martín y Martínez, 1998 citado en Sánchez, 2018) 28 Es importante mencionar que la ausencia emocional y la disfuncionalidad familiar están considerados como los factores de riesgo que más predominan en la adolescencia, donde la labor formativa por parte de los padres es sumamente importante como fin preventivo de la violencia y el delito dentro de la sociedad. (Observatorio Nacional de Política Criminal y Ministerio de Justicia y Derechos Humanos [INDAGA y MINJUSDH], 2016) Según las problemáticas expuestas anteriormente, es importante mencionar que la familia debe proporcionar un ambiente adecuado para el desarrollo adolescente, donde se genere un clima de respeto con límites y disciplina, pero sin descuidar el afecto y la comunicación entre sus miembros, siendo ello la base para su desarrollo futuro donde él o la adolescente pueda contar con las herramientas adecuadas para afrontar las condiciones a las cuales podrían verse expuestos. (Ugarte, s.f) 2.2 Bases teóricas sobre el funcionamiento familiar 2.2.1 Definiciones Para Mc Cubbin y Thompson (1987 citado en Villarreal, 2009), el funcionamiento familiar abarca el desarrollo de la dinámica que existe dentro de la familia, además de su afrontamiento y comportamiento ante diversas situaciones. Saldaña citado por el mismo autor, señala que el funcionamiento implica el rol que desempeñan los padres, debido a que ellos son la base principal para formar en valores y generar conductas que son necesarias para el desarrollo futuro del adolescente. López (2018) señala que el funcionamiento dentro del ámbito familiar es la interacción que existe entre los miembros que la conforman y la capacidad que tienen de poder adaptarse a situaciones que resulten adversas, con el fin de poder funcionar de manera óptima frente a futuros escenarios. 29 Por su parte, Ortiz y Louro (1996 citados en Suárez, 2013), señalan que un funcionamiento familiar óptimo se presenta cuando la familia, se encuentra en la capacidad de afrontar dificultades, instaurar lazos afectivos y emocionales entre sus integrantes y fomentar su crecimiento personal. 2.2.2 Modelo Circumplejo de Olson Fue elaborado por David H. Olson, Russell y Sprenkleen, en el año 1979. Este modelo integra tres dimensiones, las cuales establecen las relaciones y vínculos dentro de la familia. Estas son: cohesión, adaptabilidad y comunicación; considerando a esta última, como intermediaria entre las dos primeras dimensiones. (Martínez-Pampliega et al., 2010 citados por López, 2018) • Dimensiones del modelo Circumplejo de Olson. Este nivel presenta tres dimensiones. Cohesión. Es la relación emocional que mantienen los integrantes en una familia, mide el grado de unión o ausencia que presentan. (Olson et al., 1983 citado por Delgado y Ricapa, 2010) Olson, (1985 citado por Ferreira, 2003), señala que los indicadores para evaluar la cohesión están relacionados con: conexión emocional, límites, coaliciones, tiempo y espacio, toma de decisiones e intereses. Asimismo, clasifica a la familia en cuatro tipos: Dispersa, Separada, Conectada y Aglutinada. A. Dispersa. Gran separación a nivel emocional, donde hay muy poca interacción y unión afectiva entre sus miembros, presentando poca frecuencia de afecto entre ellos, falta de lealtad y poco tiempo para compartir. B. Separada. Conservan cierto grado de afecto y lealtad entre sus integrantes, sin embargo, prefieren la independencia. 30 C. Conectada. Considerable vínculo afectivo y presencia de lealtad; se valora el tiempo compartido optando por el consenso en la toma de decisiones. Existe unión, pero se acepta la independencia. D. Aglutinada. Extremo vínculo emocional entre sus integrantes, quienes se involucran unos con otros y donde se demanda fidelidad y lealtad a la familia. Comparten entre ellos la mayor parte del tiempo, su grado de dependencia es alto y deciden por mutuo acuerdo. Adaptabilidad. Capacidad que tiene la familia para ser flexible y cambiar, ajustarse a diferentes circunstancias y afrontar conflictos o escenarios difíciles. (Olson, 1983 citado por Delgado y Ricapa, 2010) Olson (1985 citado por Ferreira, 2003), señala que los indicadores para medir la adaptabilidad están relacionados con: liderazgo, asertividad, control, disciplina, estilos de negociación, relación de roles y reglas relacionales. Asimismo, clasifica a la familia en cuatro tipos de adaptabilidad: A. Caótica. Las familias con un tipo de adaptabilidad caótica presentan roles no definidos, falta de liderazgo, donde su disciplina se torna inconsistente o muchas veces ausente. B. Flexible. Las presentan roles compartidos, su disciplina es democrática y presentan un liderazgo donde pueden generarse cambios. Es decir, se toma en cuenta el pensar de los miembros. C. Estructurada. Los roles y el liderazgo en ocasiones son compartidos, la disciplina es democrática, es decir, se respetan las reglas, pero las funciones pueden compartirse. D. Rígida. Se presenta roles fijos, los padres toman el control con un liderazgo autoritario, es decir, se respetan las reglas sin opción de cambio. 31 Comunicación. Trasmisión e intercambio de ideas, sentimientos y conductas, donde el desarrollo de una comunicación positiva, permite a la familia compartir entre ellos similitudes y diferencias con el fin de lograr un trabajo en conjunto; mientras que el desarrollo de una comunicación negativa, dificulta el progreso de sus miembros en las otras dimensiones. (Olson, 1985 citado en Ferreira, 2003) 2.2.3 Niveles de funcionamiento familiar Olson (1985 como se citó en Ferreira, 2003), sostiene que, mediante la relación existente entre las dimensiones del funcionamiento familiar, se establece 16 categorías de familia, las cuales se sitúan en tres niveles, estos son: Familias balanceadas, de rango medio y extremas. • Familias balanceadas. Capacidad de adaptación de acuerdo a las necesidades de sus integrantes, debido a que la comunicación entre ellos es adecuada. • Familias de rango medio. Presenta ciertas dificultades en una de sus dimensiones, las cuales podrían generarse como consecuencia a diferentes situaciones de estrés vivenciadas durante su desarrollo evolutivo. • Familias extremas. Este tipo de familia presenta un funcionamiento menos adecuado, debido a que es extrema en dos de las dimensiones: cohesión y adaptabilidad. 2.3 Bases teóricas sobre el bienestar psicológico 2.3.1 Psicología positiva Tema de amplio interés durante los últimos tiempos, siendo uno de los aspectos más importantes y estudiados dentro de la psicología positiva. Este enfoque señala que es el estudio de las enfermedades lo que ha tomado mayor importancia, dejando de lado los rasgos positivos que tienen las personas lo cual fomenta el desarrollo de su potencial. 32 Es por ello, que la psicología positiva surge con el fin de enfocar su estudio en el desarrollo del potencial del ser humano y cómo influye sobre las personas y el medio en el que se desenvuelven. (Salotti, 2006) A su vez, es importante mencionar que la psicología positiva tiene como antecedentes los estudios realizados por Abraham Maslow y Carl Rogers, estudios con una perspectiva positiva del ser humano. (Hervás, 2009) La psicología positiva es el estudio de las vivencias y particularidades más positivas del individuo que contribuyen y favorecen su desarrollo personal. Seligman (2005 citado por Romero et al., 2007) De modo similar, Ibarra y Domínguez (2017), señalan que la psicología positiva, tiene como objetivo conocer y comprender las experiencias y emociones positivas que vivencian las personas, con el fin de fomentar el desarrollo del potencial humano. Para Seligman et al. (1998 citado por Mariñelarena, 2012), la psicología positiva tiene como objeto principal de estudio la felicidad, donde es necesario considerar tres vías de acceso para llegar a ella: las emociones positivas y el placer, el compromiso y el significado. Ante ello, Hervás (2009), opina que el estudio de la psicología positiva no solo se enfoca en el estudio del bienestar y la felicidad, sino que abarca también otros aspectos presentes en la vida del ser humano, como la resiliencia. Otros autores como Olivia et al. (2011) opinan que la psicología positiva promueve el desarrollo de aspectos positivos con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas, así como la evaluación de sus propias experiencias. Cabe resaltar, que la psicología positiva no descarta las principales aportaciones de la psicología clásica, sino que considera incluir el estudio de elementos que han sido poco estudiados y que están relacionados con las fortalezas y dificultades presentes en las personas. Tarragona (2009 citado por Ibarra y Domínguez, 2017) 33 Por su parte, Ryan y Deci (2001 citados por Vielma y Alonso, 2010), señalan que el bienestar ha sido estudiado siguiendo dos tradiciones: la “hedónica” y la “eudamónica”. La primera describe a un bienestar subjetivo y la segunda alude al bienestar psicológico. Díaz et al. (2001 citados por Vielma y Alonso, 2010). 2.3.2 Bienestar psicológico El bienestar en un ámbito psicológico ha tenido nuevas y distintas definiciones a diferencia del bienestar subjetivo y ha sido también bastante estudiado por diversos autores, logrando definirlo como el resultado de logros positivos y que aportan en el desarrollo personal del ser humano. El bienestar psicológico fue definido por Díaz (2006 citados por Rodríguez et al., 2015) como la capacidad que posee la persona para lograr un adecuado desarrollo de sus potencialidades y crecimiento a nivel personal. Ryff y Keyes (1995 citados por Barcelata y Rivas, 2016), refieren que este tipo de bienestar es principalmente el desarrollo del potencial humano, todo aquello que genere satisfacción y que permita a las personas vivir de forma plena, desarrollando sus capacidades personales más valiosas. 2.3.3 Modelo Multidimensional del Bienestar psicológico de Carol Ryff Se acuerdo a lo que plantea Rodríguez et al. (2015), el bienestar psicológico ha sido investigado considerablemente desde el surgimiento del modelo multidimensional que fue planteado por Carol Ryff en 1989, el cual tuvo como objetivo estudiar aspectos relacionados con el desarrollo óptimo del individuo. De acuerdo a ello, cabe resaltar, la importancia de fomentar valores que permitan a los individuos crecer como persona, desarrollando su potencial y valor humano, y no solo en base 34 a situaciones que les generen satisfacción o aparten del dolor. Ryan y Deci (2001 citados por Muratori et al., 2015) Es por ello que Ryff (1989 citado por Valle, 2015), da a conocer su desacuerdo con los estudios tradicionales sobre bienestar, donde este era considerado meramente como la ausencia de enfermedad o algún trastorno psicológico, en base a ello, estableció un modelo centrado en el desarrollo del potencial humano, proponiendo seis dimensiones para definir el bienestar: A. Apreciación positiva de sí mismo (autoaceptación). Esta dimensión es entendida como una visión positiva de sí mismo, que incluye la aceptación propia, así como también, tener conciencia de los distintos escenarios que podrían vivenciarse en el transcurso del ciclo vital, todo ello sin dejar de reconocer las propias limitaciones. B. Relaciones positivas con otros. Esta dimensión destaca la habilidad que tiene el ser humano para desenvolverse de manera adecuada y mantener relaciones interpersonales basadas en valores como el respeto, tolerancia, empatía y confianza. C. Autonomía. Esta dimensión se relaciona con la capacidad del ser humano de resistir a la presión social por medio de la toma de decisiones, basándose en la independencia y seguridad consigo mismo. D. Dominio del entorno. Resalta la destreza para dominar y dirigir el propio entorno; donde surja la capacidad de cambio, elección y creación de situaciones para lograr la satisfacción personal en base a sus valores y necesidades. E. Propósito de vida. Esta dimensión destaca la importancia de plantearse metas donde se brinda un sentido a la propia vida, incluyendo objetivos vitales definidos con el fin de lograr el propio bienestar. F. Crecimiento personal. Esta dimensión implica el crecimiento y mejora continua a nivel personal y en búsqueda de nuevas experiencias, lo cual permite el desarrollo de todo nuestro potencial. 35 2.3.4 Factores protectores en el bienestar psicológico Según lo expuesto por Ryff y Singer (citados en Pérez, 2015), son tres factores que influyen y que mayor peso han tenido para la explicación del bienestar psicológico. A. Personal. Factor interno que incluye la personalidad, el manejo de emociones y la confianza en sí mismo. B. Psicosocial. Factor externo relacionado con la comparación social, por medio de estrategias utilizadas para hacer frente a diversas situaciones, así como la evaluación de metas personales C. Circunstancial. Son aquellos eventos y experiencias vividas. 36 III. MÉTODO 3.1 Tipo de investigación De acuerdo con Hernández et al. (2014), este estudio es de enfoque cuantitativo y de diseño no experimental, porque no se realiza manipulación alguna de las variables de investigación, por lo que no se tendrá control directo ni se influirá sobre ellas. Presenta corte Transversal, porque la recolección de datos se realizó en un momento fijo de la investigación. A su vez, de alcance descriptivo correlacional, donde se analiza los niveles de las variables, y se determina la relación entre el funcionamiento familiar y el bienestar psicológico. 3.2 Ámbito temporal y espacial La investigación se llevó a cabo entre los meses de setiembre y diciembre del 2022 y fue realizada en una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. 3.3 Variables 3.3.1 Definición conceptual Funcionamiento familiar Ávalos y Samada (2020), sostienen que el funcionamiento familiar es la interacción de afectividad entre los integrantes que conforman una familia, teniendo la capacidad de cambio para superar las adversidades y cumplir con sus principales funciones. Bienestar psicológico Casullo y Castro (2000), sostienen que el bienestar psicológico “es la dimensión fundamentalmente evaluativa que tiene que ver con la valoración del resultado logrado con una determinada forma de haber vivido” (p. 45). 37 3.3.2 Definición operacional Funcionamiento familiar Las puntuaciones del funcionamiento familiar fueron obtenidas por medio de la Escala de Evaluación de la Cohesión y de la Adaptabilidad familiar (FASES III) de Olson, aplicada a la muestra del presente estudio. Bienestar psicológico Las puntuaciones del bienestar psicológico fueron obtenidas por medio de la Escala de Bienestar Psicológico para Adolescentes (BIEPS-J) de Casullo y Castro, aplicada a la muestra del presente estudio. 3.4 Población y muestra La población fue conformada por 473 escolares de 3ro, 4to y 5to año de secundaria, mujeres y varones, procedentes de una Institución Educativa Pública de Lima Metropolitana. (Estadística de la Calidad Educativa [ESCALE], 2022) La muestra la integraron 131 participantes, con edades entre los 14 y 18 años. Se hizo uso de muestreo no probabilístico por conveniencia; basándose principalmente en las características de la investigación y accesibilidad del investigador. (Hernández y Carpio, 2019) En la Tabla 1 se observa que la mayor cantidad de alumnado pertenece a 5to de secundaria (42%), seguido por los alumnos de tercero de secundaria (38%), asimismo, el 53% del total de la muestra es de sexo masculino. 38 Tabla 1 Descripción de la muestra de investigación Variables sociodemográficas Frecuencia (Fr) Porcentaje (%) Grado de estudio Tercero 50 38% Cuarto 27 20% Quinto 55 42% Sexo Femenino 61 47% Masculino 70 53% Total 131 100% Los participantes se seleccionaron por medio de los siguientes criterios: Criterios de inclusión • Escolares matriculados en el año 2022 que cursen 3ro, 4to y 5to de secundaria en la Institución Educativa seleccionada. • Edades comprendidas entre los 14 y 18 años. • Escolares interesados en participar en la evaluación de manera voluntaria. Criterios de exclusión • Adolescentes que se encuentren cursando primero y segundo año de secundaria. • Instrumentos de evaluación con un llenado incorrecto o respuestas en blanco. 39 3.5 Instrumentos 3.5.1 Escala de Evaluación de la Cohesión y de la Adaptabilidad familiar (FACES III; Olson et al., 1980) Elaborado por Olson y colaboradores en 1980. Tiene como objetivo evaluar la Cohesión y adaptabilidad de la familia dentro del modelo Circumplejo de Olson. Conformado por 40 ítems en dos formatos de presentación, uno para familia real, la cual mide la percepción que tiene el evaluado acerca de su dinámica familiar; y otro formato para familia ideal, donde se evalúa cómo la o las personas evaluadas anhelarían que se desenvuelva su propia familia dentro de su entorno. Ambos contienen la misma cantidad de ítems, y solo se modifica la consigna general al momento de aplicar la evaluación. Presenta cinco opciones de respuesta en formato Likert y su aplicación puede desarrollarse de forma individual o grupal con una duración de diez minutos aproximadamente. En cuanto a la calificación e interpretación, el puntaje de la dimensión de Cohesión, es la suma obtenida de todos los puntos que corresponden a los ítems impares, el puntaje de Adaptabilidad es el resultado los puntos obtenidos en los ítems pares. Asimismo, los puntajes obtenidos deben ser colocados en la dimensión correspondiente para identificar el tipo de familia que posee. En cuanto a la interpretación de resultados se puede apreciar en el gráfico del Modelo Circumplejo en el que se ubican los 16 tipos de familia que existen. Las dimensiones consideradas son: • Cohesión. Bazo et al., (2016) definen la Cohesión como el vínculo afectivo entre los integrantes de una familia. Ítems: 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19. Evalúa: unión emocional, límites, tiempo, intereses y recreación. Niveles: Desligada, separada, conectada y amalgamada. 40 • Adaptabilidad. Olson (como se citó en Zamora, 2001) define la Adaptabilidad como la capacidad que posee la familia para cambiar su estructura, sus funciones y los criterios en la toma de decisiones ante una situación o evento adverso. Ítems: 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20. Evalúa: liderazgo, control, orden, funciones y reglas. Niveles: Rígida, estructurada, flexible y caótica. De acuerdo a los fines de la presente investigación solo se trabajó con los resultados obtenidos del formato de presentación para “familia real”. Asimismo, se empleó percentiles para establecer los niveles de funcionamiento familiar. Confiabilidad y validez. El análisis psicométrico del instrumento de Olson y colaboradores, muestra que el coeficiente alfa de Cronbach de la escala general fue de 0.68, y para las dimensiones se obtuvo un alfa de Cronbach de 0.77 para la cohesión y 0.62 para la Adaptabilidad. Además, se calculó la prueba Test Retest haciendo uso del coeficiente de Pearson, donde el puntaje obtenido para Cohesión fue 0.83 y para Adaptabilidad 0.80. Para la validez, se redujo la correlación entre ambas dimensiones, asimismo, se buscó reducir la correlación de ambas con la deseabilidad social (r=.03), logrando que los reactivos de ambas dimensiones correlacionen con la escala total. En Perú, Bazo et al. (2016), buscó evaluar las propiedades psicométricas del FACES- III en 910 adolescentes pertenecientes a ambos sexos, con edades entre 11 y 18 años, donde obtuvo una confidencialidad moderadamente alta (0.85) para la Escala de Cohesión Real, y para la Escala de Flexibilidad Real, presentó una confiabilidad moderada de 0.74; por otro lado, la Escala de Cohesión Ideal posee confiabilidad moderadamente alta (0,89); al igual que la escala de flexibilidad ideal (0,86). Para la validez, se empleó el análisis factorial exploratorio a cada una de las escalas de forma independiente con una cantidad de 10 ítems cada uno, 41 evaluando la unidimensionalidad de cada una de las escalas. Para verificar la validez de la estructura bidimensional original de la prueba se ejecutó un análisis factorial confirmatorio a nivel general del instrumento, es decir, ambas escalas se evaluaron en forma paralela. Finalmente, se concluyó que el FACES-III presenta confiabilidad y validez suficiente para emplearse en población adolescente peruana con forma de evaluación individual o grupal. Para el análisis del presente estudio se realizó una descripción del índice de homogeneidad corregido y alfa de Crombach en la muestra, a continuación, se detalla los resultados: 3.5.2 Índice de homogeneidad corregido y alfa de Cronbach en la muestra de estudio En la Tabla 2 se muestra el índice de homogeneidad corregido para cada uno de los ítems de la escala, obteniéndose una correlación menor a .20 en los ítems 6, 10, 14, 18 y 20, los cuales corresponden a la dimensión de adaptabilidad. De acuerdo a lo señalado por Gómez et al., (2028) la interpretación del índice de homogeneidad corregido, toma valores referenciales a .20 y aquellos ítems que presenten un valor menor son eliminados, en base a ello, los ítems mencionados no serán considerados dentro del análisis. Tabla 2 Índice de homogeneidad corregido de los ítems del FACES III Ítem Correlación ítem-test 1 0.3747 2 0.4251 3 0.3003 4 0.3816 5 0.4503 6 0.1425 7 0.3746 8 0.3039 9 0.4700 42 En la Tabla 3, podemos ver el índice de alfa de Cronbach para las dimensiones de la escala de la cohesión y la adaptabilidad familiar (FACES III), siendo la puntuación obtenida para la dimensión de cohesión 0.800, por lo que presenta una consistencia interna aceptable y para la dimensión de adaptabilidad el puntaje fue de 0.504, mostrando una consistencia interna baja, esto podría deberse al bajo número de ítems que tendría la dimensión de adaptabilidad, más que a la homogeneidad misma, es por ello que esta dimensión no será considerada dentro del análisis de la investigación. Tabla 3 Índice de alfa de Cronbach para las dimensiones del FACES III Dimensiones α de Cronbach Cohesión 0.800 Adaptabilidad 0.504 3.5.3 Escala de Bienestar Psicológico para Adolescentes (BIEPS-J; Casullo y Castro, 2002) 10 0.1425 11 0.5963 12 0.2620 13 0.4723 14 0.1949 15 0.4789 16 0.3368 17 0.5561 18 0.0292 19 0.3689 20 0.1673 43 Elaborado en la Universidad de Buenos Aires por María Casullo y Alejandro Castro (2002). El instrumento está basado en el Modelo multidimensional de Ryff en 1989. Tiene como objetivo principal analizar la percepción subjetiva del bienestar psicológico. Presenta 13 ítems que se congregan en cuatro factores: Aceptación de sí mismo (3 ítems: 4, 7 y 9), Control de situaciones (4 ítems: 1, 5, 10 y 13), Vínculos sociales (3 ítems: 2, 8 y 11) y Proyectos personales (3 ítems: 3, 6 y 12). Puede ser aplicado de manera individual o agrupada en adolescentes con edades entre 14 y 18 años de edad, cuenta con una duración de diez minutos aproximadamente. Presenta tres opciones de respuesta en formato Likert (en desacuerdo, ni de acuerdo ni desacuerdo, de acuerdo) con un puntaje mínimo de 13 y un puntaje máximo de 39 puntos. En la presente investigación se hizo uso de percentiles para determinar los niveles de bienestar psicológico presente en los adolescentes escolares. Confiabilidad y validez. En la confidencialidad del instrumento original, se obtuvo un alfa de Crombach de 0.74 y por cada sub escala se obtiene una confiabilidad de 0.50. Para la validez, los autores realizaron estudios donde buscaron una correlación con otras pruebas que midan también bienestar, y esperaron encontrar correlaciones positivas con Escalas de Satisfacción Vital y negativas con la presencia de síntomas psicopatológicos, debido a que aquellas personas que consideran presentar alguna sintomatología psicológica experimentan un menor bienestar psicológico, dicha hipótesis fue corroborada. (Casullo y Castro, 2000) En Perú, Cortez (2016) buscó establecer las propiedades psicométricas de la Escala de Bienestar Psicológico de Martina Casullo en una población de 1017 estudiantes de Trujillo, haciéndose uso de la Escala de Bienestar Psicológico de Martina Casullo. En base a los resultados la escala cuenta con validez de constructo y concurrente, presentando una correlación significativa al p<0.01, asimismo, la escala presenta confiabilidad de estabilidad, 44 con un nivel alto y estadísticamente significativo de 0.729, y confiabilidad de consistencia interna alta, siendo 0.710 el valor del alfa de Cronbach. Para el análisis de la presente investigación se llevó a cabo el índice de homogeneidad corregido y alfa de Crombach en la muestra de estudio, los resultados obtenidos son los siguientes: 3.5.4 Índice de homogeneidad corregido y alfa de Cronbach de la Escala de Bienestar Psicológico en la muestra de estudio En la Tabla 4 se muestra el índice de homogeneidad corregido para cada uno de los ítems de la escala del BIEPS-J, encontrándose que todos los ítems presentan una puntuación mayor a .20. Tabla 4 Índice de homogeneidad corregido de los ítems del BIEPS-J Ítem Correlación ítem-test 1 0.302 2 0.219 3 0.456 4 0.429 5 0.406 6 0.264 7 0.391 8 0.497 9 0.505 10 0.308 11 0.490 12 0.546 13 0.436 45 En la Tabla 5, el índice de alfa de Cronbach obtenido para la escala de bienestar psicológico para adolescentes, obtuvo una puntuación de 0.775, mostrando una consistencia interna aceptable. Tabla 5 Índice de alfa de Cronbach de la escala de bienestar psicológico α de Cronbach BIEPS-J 0.775 En la Tabla 6, se observa el índice de alfa de Cronbach obtenido para cada una de las dimensiones de la escala de bienestar psicológico, donde podemos observar que las puntuaciones obtenidas son menores a .70, presentando una consistencia interna baja en cada dimensión. Esto podría deberse, no tanto a la homogeneidad entre los ítems, sino, a la cantidad de ítems considerados por cada escala (Aceptación: 3, Control: 4, Vínculos: 3 y Proyectos: 3), teniendo en cuenta que la escala total alcanza una puntuación de 0.775, presentando una consistencia interna aceptable. (Casullo y castro, 2000) Tabla 6 Índice de alfa de Cronbach de las dimensiones del bienestar psicológico Dimensiones α de Cronbach Control 0.499 Vínculos 0.390 Proyectos 0.544 Aceptación 0.609 46 3.5.5 Ficha sociodemográfica Pequeña encuesta que incluye una breve descripción de los estudiantes, está elaborada con el objetivo de adquirir datos como la edad, sexo y grado de estudios. 3.6 Procedimiento Para el desarrollo de la presente investigación, se realizó la solicitud de autorización de la directora de la Institución Educativa, informándole sobre el objetivo y desarrollo del mismo, obtenido el permiso correspondiente verbal y escrito se procedió a evaluar con los instrumentos a la muestra seleccionada. Se ingresó a las aulas y se explicó el propósito de la investigación, indicando a los estudiantes que la información obtenida será confidencial y utilizada solo para fines de la investigación, los instrumentos fueron aplicados a los estudiantes interesados en participar voluntariamente. Finalizado el proceso de evaluación, se pasó a revisar y calificar los instrumentos, seguidamente, la base de datos se trasladó al programa estadístico JAMOVI, realizando el análisis correspondiente en base a los objetivos de la investigación. 3.7 Análisis de datos Por medio del programa JAMOVI se obtuvo el análisis estadístico en base a los objetivos planteados de la investigación. Primero, se realizó el análisis de las propiedades psicométricas de los instrumentos por medio del índice de homogeneidad corregido y el coeficiente alfa de Crombach, para las dos variables de estudio. El análisis descriptivo se obtuvo mediante los estadísticos de tendencia central, porcentajes y frecuencias; asimismo, se hizo uso de la prueba de Shapiro-Wilk para conocer la distribución de los datos, así como también la prueba de Levene para determinar la homogeneidad de las varianzas. Para la comparación entre variables, se hizo uso de la prueba U de Mann – Whitney y t de Student y 47 el análisis correlacional se determinó por medio del coeficiente de correlación de Spearman. Finalmente, se elaboró la discusión y conclusiones de los resultados alcanzados. 3.8 Consideraciones éticas Para la presente investigación, se solicitó la aprobación de la directora de la Institución educativa, asimismo, la contribución de los estudiantes fue estrictamente voluntaria y se les brindó la seguridad de confidencialidad y anonimato de los resultados. En última instancia, se indicó a los estudiantes que tienen la libertad de poder realizar interrogaciones o desistir de la investigación sin perjuicio alguno. 48 IV. RESULTADOS A continuación, los resultados obtenidos en base a los objetivos de la investigación. 4.1 Estadísticos descriptivos En la Tabla 7 se observa que los niveles medio y alto son los que predominan en los adolescentes de 3ro, 4to y 5to, con un porcentaje del 33.6%. Tabla 7 Frecuencias y porcentajes de los niveles de funcionamiento familiar Niveles de Cohesión Frecuencia % del Total Bajo 43 32.8 % Medio 44 33.6 % Alto 44 33.6 % La Tabla 8 muestra que el nivel de bienestar psicológico que predomina en los adolescentes de tercero, cuarto y quinto de secundaria es el nivel bajo con un 42.7%, seguido por el nivel alto que obtuvo un porcentaje del 33.6%. Tabla 8 Frecuencias y porcentajes de los niveles de Bienestar Psicológico Niveles de Bienestar Psicológico Frecuencia % del Total Bajo 56 42.7 % Medio 31 23.7 % Alto 44 33.6 % 49 4.2 Análisis comparativo La Tabla 9 muestra que los puntajes obtenidos para la Escala de Bienestar Psicológico, según el sexo de los adolescentes, no presentan una distribución normal debido a que el coeficiente de Shapiro-Wilk obtenido es significativo (p < .05), por lo que se empleará pruebas no paramétricas. Tabla 9 Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk del bienestar psicológico, según sexo, de los adolescentes Sexo S-W p Varones 0.907 0.001 Mujeres 0.925 0.001 p<.05* Se empleó la prueba no paramétrica U de Mann – Whitney, donde la Tabla 10 muestra un valor de significancia inferior a .05 por lo que existen diferencias estadísticamente significativas en el bienestar psicológico de los adolescentes, según sexo. Tabla 10 Comparación del bienestar psicológico, según sexo, de los adolescentes Sexo N Media D.E U de Mann - Whitney p Bienestar psicológico Hombres 71 34.3 3.72 1583 0.011 Mujeres 60 32.6 4.28 50 En la Tabla 11 se observa que los puntajes obtenidos para la Escala de la cohesión y de la adaptabilidad familiar, según el sexo de los adolescentes, presenta una distribución normal debido a que el coeficiente de Shapiro-Wilk obtenido es estadísticamente no significativo (p > .05). Tabla 11 Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk, según sexo, del funcionamiento familiar de los adolescentes Dimensión Sexo S-W p Cohesión Varones 0.986 0.644 Mujeres 0.978 0.343 p>.05* Para obtener la homogeneidad de varianzas se empleó la prueba de Levene, donde se obtiene un coeficiente no significativo (F = 0.0793, p > .05), por lo que se hará uso de la prueba T. Asimismo, en la Tabla 12 se puede observar que no existen diferencias estadísticamente significativas en el funcionamiento familiar que presentan los adolescentes, según sexo (t = 1.53, gl = 129, p > .05) Tabla 12 Comparación del funcionamiento familia, según sexo, de los adolescentes Dimensión t gl p Cohesión 1.53 129 0.128 51 4.3 Análisis correlacional En la Tabla 13 se observa los estadísticos alcanzados en la prueba de Shapiro-Wilk. Se obtuvo un valor de 0.237 para la variable de funcionamiento familiar, por lo que posee una distribución normal y un valor de 0.001 para el bienestar psicológico, presentando una distribución no normal. Tabla 13 Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk del funcionamiento familiar con el bienestar psicológico Funcionamiento familiar Bienestar psicológico N 131 131 Shapiro-Wilk 0.987 0.922 p 0.237 0.001 La Tabla 14 muestra que existe relación positiva baja y estadísticamente significativa entre las variables de funcionamiento familiar y bienestar psicológico (p < .05) Tabla 14 Coeficiente de correlación entre el funcionamiento familiar con el bienestar psicológico Bienestar psicológico rho p Cohesión 0.331 0.001 En la Tabla 15 se muestran los estadísticos obtenidos en la prueba de Shapiro-Wilk para las dimensiones de ambas variables de estudio. La dimensión de cohesión, presenta una distribución normal (p>0.05) a diferencia de las dimensiones del bienestar psicológico, donde aceptación de sí mismo, control de situaciones, vínculos sociales y proyectos personales presentan una distribución no normal (p<0.05) 52 Tabla 15 Análisis de la bondad de ajuste a la curva normal de Shapiro-Wilk de las dimensiones del funcionamiento familiar y del bienestar psicológico En la Tabla 16 se muestra la relación entre las dimensiones de ambas variables de estudio. La dimensión cohesión y la dimensión Aceptación de sí mismo poseen una correlación positiva baja y estadísticamente significativa (p<.05, rho=0.287), la dimensión cohesión con la dimensión control de situaciones presentan una correlación positiva muy baja y estadísticamente significativa (p<.05, rho=0.19), las dimensiones de cohesión y vínculos sociales presentan también correlación positiva baja y estadísticamente significativa (p<.05, rho=0.221), asimismo, la correlación es positiva baja y estadísticamente significativa entre la cohesión y proyectos personales (p<.05, rho=0.316). Tabla 16 Coeficiente de correlación entre las dimensiones del funcionamiento familiar con las dimensiones del bienestar psicológico Funcionamiento familiar Bienestar psicológico Cohesión rho p Aceptación de sí mismo 0.287 <.001 Control de situaciones 0.190 0.030 Vínculos sociales 0.221 0.011 Proyectos personales 0.316 <.001 Aceptación de sí mismo Control de situaciones Vínculos sociales Proyectos personales Cohesión N 131 131 131 131 131 Shapiro-Wilk 0.886 0.886 0.84 0.798 0.987 p <.001 <.001 <.001 <.001 0.237 53 V. DISCUSIÓN El objetivo general de la presente investigación fue determinar la relación del funcionamiento familiar con el bienestar psicológico en adolescentes de una institución educativa pública de Lima metropolitana, sin embargo, es importante precisar que no se encontraron muchas investigaciones previas que relacionen de manera directa ambas variables, por lo que se optó por contrastar los resultados obtenidos con estudios de una sola variable o que se relacionen con variables similares. Respondiendo al principal objetivo de la investigación, el resultado alcanzado fue una correlación positiva baja y estadísticamente significativa (rho=0.331, p<0.05) entre ambas variables de estudio, evidenciando que un ambiente familiar saludable, donde se fomente la interacción y se genere vínculos entre cada uno de sus miembros, está ciertamente asociado al crecimiento personal, que implica el desarrollo del potencial y capacidades. Lo mencionado nos permite aceptar la hipótesis general de la investigación, sin embargo, de acuerdo al resultado podemos decir que aquellos adolescentes que perciben una menor comunicación y relación con su entorno familiar, no necesariamente se verán expuestos a factores de riesgo que puedan afectar su bienestar, ello podría deberse a la presencia variables adicionales que puedan repercutir en el desarrollo posterior del adolescente. Un estudio realizado por Álvarez y Salazar (2018) obtuvo como resultado que no existe relación significativa entre el bienestar psicológico y el funcionamiento familiar, asimismo, Veragaray y Benavides (2020) hallaron que el funcionamiento familiar no se relaciona de manera significativa con el bienestar psicológico (x2=0.6403, p>.05), ellos concluyeron de que ambas variables se desarrollan de manera independiente, en base a ello, consideran a la resiliencia como una posible variable explicativa. 54 Por otro lado, Zavala (2020) investigó sobre estilos de crianza y bienestar psicológico, mostrando que el estilo que prevalece en un grupo de adolescentes es el democrático, el cual viene acompañado de un nivel más alto de bienestar psicológico a comparación de otros estilos; por otro lado, Montoya y Corona (2021) llegaron a la conclusión que la dinámica familiar presenta una relación significativa con el bienestar subjetivo de los participantes. Otros estudios relacionados con el funcionamiento familiar, como el de Estrada y Gallegos (2020), evidencian una relación inversa con la adicción a la redes sociales (rho=-0,843; p<0,05), concluyendo que un funcionamiento familiar inadecuado incrementa la existencia de factores de riesgo, lo cual podría afectar el bienestar adolescente, asimismo, Estrada y Mamani (2020) encontraron una correlación de tipo moderada, directamente proporcional y significativa con el nivel de logro de aprendizaje (rho= 0,501, p<0,05), de lo que podemos concluir que el funcionamiento familiar no solo podría afectar aspectos socioemocionales, si no también académicos, pero sin afectar los niveles de aprendizaje. De acuerdo al primer objetivo específico planteado, se obtuvo que los niveles de cohesión que predominan en la muestra de estudio son los niveles medio y alto con un 33.6% para cada nivel, seguido por el nivel bajo con un porcentaje del 32.8%. Lo obtenido muestra que más del 50% de los escolares presenta funcionamiento familiar adecuado, sin embargo, un porcentaje podría encontrarse en situación de riesgo, presentando un escaso vínculo emocional con su entorno familiar, así como también en el desarrollo de su autonomía. Esto podría deberse a los cambios que suelen presentarse dentro de la etapa adolescente, y que muchas veces podría afectar la comunicación y relación con sus padres. Esta idea se sustenta en lo mencionado por Alfonso, et al. (2017), quien afirma que en la adolescencia media existe discrepancia con las figuras parentales a diferencia de la adolescencia tardía, debido a que en esta última se alcanza una mayor independencia, estableciendo sus propios objetivos y alcanzando su propia identidad. Resultados similares fueron encontrados por Montoya y Corona (2021) donde una 55 dinámica familiar funcional es la que predomina en un grupo de adolescentes con un 57.8%, esta dinámica se asocia con un nivel de funcionamiento balanceado, donde se presenta una comunicación positiva y relación afectiva entre los integrantes que la conforman. Otros estudios revelan que predomina un funcionamiento familiar de rango medio, Estrada y gallegos (2020) obtuvieron que más de la mitad de los estudiantes (50.7%) perciben este tipo de funcionamiento, asimismo, Estrada y Mamani (2020) obtienen que el 58.3% de los participantes presenta el mismo nivel de funcionalidad familiar. Respondiendo al segundo objetivo específico de la investigación, se encontró que el nivel de bienestar psicológico que predomina en los adolescentes es el nivel bajo con un 42.7%, seguido por un nivel alto con un 33.6%, UNICEF (2020) señala que un desarrollo apropiado del bienestar psicológico en los adolescentes se asocia a la relación que mantienen, desde edades muy tempranas, con el entorno en el que se desenvuelven, donde la familia cumple un rol primordial. Sin embargo, en la variable de funcionamiento familiar la dimensión de cohesión presentó una mayor cantidad de adolescentes con un vínculo familiar adecuado, lo que nos permite entender que existen otras variables que puedan afectar el bienestar adolescente. Es importante mencionar que, si bien hay una correlación positiva y significativa entre las dimensiones de ambas variables, esta fue baja, lo cual, según lo señalado por Pérez (2015) podría deberse a la existencia de factores externos que podrían tener un efecto en el desarrollo del bienestar psicológico más que un adecuado funcionamiento familiar, como experiencias compartidas dentro de su entorno, personalidad o vínculos con otras personas. Los resultados obtenidos en el segundo objetivo específico fueron semejantes a los obtenidos por Montenegro (2020), quien relacionó bienestar psicológico con comunicación familiar y halló que un nivel bajo de bienestar psicológico predomina en la muestra de estudio con un 39.6% del total, la autora concluye que, mientras más sea la comunicación entre los padres y sus hijos, más es el nivel de bienestar psicológico que presentan los adolescentes; sin embargo, se 56 encontró que otras investigaciones, como la realizada por Ramírez (2019), donde se obtuvo como resultado que un nivel medio de bienestar predomina en los participantes que cuentan con una edad en promedio de 14 años (X̅=33.01; DE=3.88), señalando que la mayoría de los adolescentes presenta altas puntuaciones en las dimensiones de control de situaciones y vínculos sociales. Álvarez y Salazar (2018) de un total de 79 adolescentes, encontraron que un mayor porcentaje presenta bienestar psicológico en un nivel medio (47%), seguido de un nivel alto (33%). En base al análisis comparativo, según sexo de los adolescentes, se obtuvo la existencia de diferencias estadísticamente significativas para la variable de bienestar psicológico (p > .05), en oposición con el funcionamiento familiar, donde se encontró que no existen diferencias estadísticamente significativas (t=1.53, gl=129, p>.05), ello nos permite aceptar la segunda hipótesis específica del presente estudio. Resultados similares son los obtenidos por Barcelata y Rivas (2016) quienes llegaron a la conclusión de que existen diferencias estadísticamente significativas en el bienestar psicológico, según sexo (FRoy=8.721, p=.001, gl=13), donde los hombres presentan mayores puntuaciones en las dimensiones de control personal, autoaceptación y relaciones positivas, sin embargo, Ramírez (2019) discrepa con lo obtenido en la presente investigación, mostrando que no existen diferencias estadísticamente significativas para el bienestar psicológico de adolescentes, siendo una mínima diferencia la cual favorece al género femenino. En cuanto al funcionamiento familiar, resultados obtenidos por Cruz (2021) se asemejan a los obtenidos en la presente investigación, señalando que no existen diferencias significativas en el funcionamiento familiar según sexo (X2=.211, p>.05) obteniéndose una percepción distinta por parte de ambos sexos para la funcionalidad familiar. En la correlación de dimensiones, se encontró una relación positiva muy baja y estadísticamente significativa entre las dimensiones de cohesión y control de situaciones (p<.05, rho=0.19), de forma similar, se obtuvo que la cohesión con aceptación de sí mismo 57 (p<.05, rho=0.287), vínculos sociales (p<.05, rho=0.221) y proyectos personales (p<.05, rho=0.316), presentan correlación positiva baja y estadísticamente significativa; en base a ello, podemos observar una relación directa, mas no determinante en la capacidad que presentan los adolescentes para el control de su propio entorno, aceptación de sí mismos, una adecuada relación social bajo un ambiente de respeto y empatía, así como también, el desarrollo de un proyecto de vida en base a objetivos. Resultados semejantes fueron obtenidos por Silva (2019) quien obtuvo correlación baja entre cohesión y las dimensiones de aceptación de sí mismo (rho=0.206) y proyectos personales (rho=0.232). Sin embargo, Barcelata y Rivas (2016) encontraron una relación positiva entre la dimensión de control de situaciones con la satisfacción vital, mostrando que la capacidad de control en la adolescencia es un indicador positivo que podría influir en el alcance de sus objetivos; asimismo, señalan que el autocontrol al igual que la aceptación de sí mismo son dimensiones predictoras de la satisfacción vital en la adolescencia temprana y media. En base a lo mencionado en líneas anteriores podemos decir que la autoaceptación, el manejo de situaciones y plantear un proyecto de vida pueden desarrollarse de manera independiente al funcionamiento de la familia, esto podría deberse a que algunos de los adolescentes empiezan a desarrollar su autonomía e incrementar la seguridad en sí mismos, donde la toma de decisiones adquiere mayor importancia y buscan definir su identidad. Finalmente, podemos decir que al ser pocas las investigaciones que relacionaron directamente ambas variables, este estudio busca brindar un panorama de la percepción adolescente sobre su entorno familiar y como este podría influir en su desarrollo posterior. 58 VI. CONCLUSIONES 6.1 Existe una relación positiva baja y estadísticamente significativa entre funcionamiento familiar y bienestar psicológico en adolescentes de una institución educativa pública de Lima Metropolitana (rho=.331, p<0.05). 6.2 En el análisis descriptivo se obtiene que, en el funcionamiento familiar, el porcentaje más alto se obtiene en los niveles medio y alto (36.6%) para cada nivel, mientras que en el bienestar psicológico el porcentaje más alto pertenece al nivel bajo (42.7%). 6.3 Con respecto al análisis comparativo, no existen diferencias estadísticamente significativas para la variable de funcionamiento familiar, según sexo (t= 1.53, p > .05); mientras que en el bienestar psicológico sí se observan dichas diferencias (p < .05). 6.4 En el análisis correlacional por dimensiones, se presenta una correlación positiva baja y estadísticamente significativa entre la dimensión de cohesión con las dimensiones de aceptación de sí mismo (p<.05, rho=0.287), vínculos sociales (p<.05, rho=0.221) y proyectos personales (p<.05, rho=0.316), asimismo, la correlación es positiva y muy baja con la cohesión y control de situaciones (p<.05, rho=0.19). 59 VII. RECOMENDACIONES 7.1 Realizar más investigaciones en las que se empleen otras variables con las que posiblemente se encuentre una asociación para una mejor intervención, considerando que, según los resultados hallados, las variables de estudio se relacionan de forma positiva baja y estadísticamente significativa. 7.2 Desarrollar talleres para padres y adolescentes donde se fomente la importancia de la salud mental, debido a que se obtuvo puntuaciones bajas en la variable de bienestar psicológico. 7.3 Brindar información a los padres de familia sobre el periodo de la adolescencia, debido a que dentro de ella se presentan constantes cambios y al ser una etapa vulnerable, tanto mujeres como varones se encuentran expuestos a diferentes situaciones de riesgo que podrían influir en su estado físico y emocional, por ello, cuidados y comunicación deben contar con el mismo nivel de importancia para ambos sexos. 7.4 Elaborar programas para adolescentes donde se fomente la importancia del manejo de emociones, autonomía y toma de decisiones, así como también la elaboración de un proyecto de vida, para así lograr un bienestar positivo, que permita hacer frente a situaciones adversas. 60 VIII. REFERENCIAS Aguilar, C. (2017). Funcionamiento familiar según el Modelo Circumplejo de Olson en adolescentes tardíos [Tesis de pregrado, Universidad de Cuenca]. Repositorio Institucional de la Universidad de Cuenca. http://dspace.ucuenca.edu.ec/handle/123456789/28397?locale=es Alfonso, C., Valladares, A., Rodríguez, L., y Selín, M. (2017). Comunicación, cohesión y satisfacción familiar en adolescentes de la enseñanza secundaria y preuniversitaria. Cienfuegos 2014. MediSur, 15(3), 341-349. https://www.redalyc.org/pdf/1800/180051460009.pdf Álvarez, S., y Salazar, E. (2018). Funcionamiento familiar y bienestar psicológico en adolescentes de una comunidad vulnerable [Tesis de Maestría, Universidad Cooperativa de Colombia]. Repositorio Institucional de la Universidad Cooperativa de Colombia. https://repository.ucc.edu.co/handle/20.500.12494/7842 Ávalos, M., y Samada, Y. (2020). Funcionamiento familiar y trastornos de la conducta alimentaria de los adolescentes familia y adolescencia. 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